Encaminar y no cambiar

Creo que los más honesto que he podido decirle a alguien han sido varias palabras que compartí ayer con una conocida que es ex novia de una buena amiga.

Hablamos de su personalidad tan peculiar “valemadrista” con la que se conduce por la vida, su ego y todas esas cosas de las cuales se siente orgullosa y a la vez son las que terminan afectando su vida (de propia voz lo dijo)

Lo cierto es que me preguntaba si eso era bueno o malo, cosa que pude responder:

“Sabes, en la vida no hay nada bueno ni malo, todo es una perspectiva diferente para cada persona y a veces los términos se utilizan de formas erróneas o se encaminan de formas erróneas; lo que para mí puede ser malo, para otros no. Si todo lo qué haces a ti te genera felicidad y no estás dañando a otros ni esperando que otros te aprueben, ¡dale! Esos es lo que verdaderamente importa. Lo que tenga que decir yo o cualquier otra persona no tendría porque incentivar a nada. Tampoco tienes que cambiar nada de tu persona ni esperes que alguien cambie para ti, a veces solo es encaminar esas partes “negativas” a “positivas” que dices poseer para potenciar tu ser.”

“Tendría que entender todo el contexto de tu vida y saber toda tu historia para terminar de comprenderte y aprender de ti, empatizar el porqué haces lo qué haces y decides.”

No me había escuchado un discurso tan humano del cual me sintiera orgullosa de decir y que mi corazon se sintiera en paz y bonito. No se fue extraño escuchar que ya no ocupo el “cambiar” en algunas cuestiones o situaciones y lo sustituyo por el “encaminar” o “reaprender”

Y bueno eso generó una sensación algo bonita en todo el momento de conversación que me permitió conocer a profundidad los para que o porque de algunas personas.

Quizá es

Quizá el amor no es más que soñar hasta que nuestras miradas se encuentren en el mismo plano, en la misma realidad.

No posee juicios, ni un instructivo. No tiene parámetros o expectativas, es un enigma indescriptible, indefinido totalmente, una fuerza y poder inefable, infinito. Sin tiempo. Es.

Queremos tener certeza, pero el amor y la vida es toda incertidumbre. Cuando creemos que ya la hemos entendido, lo cierto es que no es así, sino todo lo contrario.

Amor es una lucha espalda con espalda contra los demonios y no frente a frente empuñando reproches que abrirán nuestras más profundas heridas; es caminar parejo y que la luz que cada uno posee se funda en una sola para iluminar las sombras y caminos de obscuridad, recordarnos los unos a los otros que después de una tormenta en el firmamento, el sol vuelve a brillar.

Amor es hacer todo desde él y con él, aún cuando en ocasiones la sensación en el pecho intuya que solo somos temporales constructores, sanadores o maestros de tiempo definido.

El amor tiene estaciones, como las estaciones del año, a veces el invierno hace estragos en nuestro ser.
No siempre seremos la primavera o el verano; cuando nos sucede el otoño donde hay cosas que soltar y el invierno nos apaga un poco el color, aparece una lección, un ciclo para renacer, crecer, evolucionar y volver de nuevo a florecer, más sabios, más fuertes.

Amo el amor, como lo que es y no lo que me han hecho creer.

Amor y certeza

Quizá el amor no es más que soñar hasta que nuestras miradas se encuentren en el mismo plano, en la misma realidad.

Es hacer todo desde el amor, aún cuando en ocasiones la sensación en el pecho intuya que solo somos temporales sanadores o maestros de tiempo definido.

Queremos tener certeza y la vida es toda incertidumbre. Cuando creemos que ya la hemos entendido, lo cierto es que no es así, sino todo lo contrario.

Es luchar espalda con espalda contra los monstruos, caminar parejo y que la luz que cada uno posee se funda en una sola para iluminar las sombras y los caminos de obscuridad.

Entender que así como las estaciones del año hacen estragos en el invierno, lo mismo sucede con nuestro ser, no siempre seremos de una sola estación, ya que el otoño no enseña qué hay cosas que soltar y será inevitable pero eso hará que nuevamente la primavera vuelva con su mejor esplendor.

Es hora

He escrito un par de líneas que he enviado a media tarde en un escrito; he decidido que no estoy para esperar respuestas, suficiente con la incertidumbre del día a día.

El tiempo no esta para desperdiciarse ni para mal gastarlo, por lo cual he tirado en tu juego el último dado. En la vida no somos aeropuertos o puertos en espera de un arribo, por el contrario somos navegantes en busca de sentidos.

Ya he dicho lo que pido, lo que admiro y agradezco; hoy, después de tanto ya es hora de cambiar la fórmula.

En vida he dicho todo lo que debo, para que cuando se nos llegue el tiempo a otro universo, no aparezca ningún arrepentimiento.

Con amor pleno y con la valentía de mi corazón, se llegó a un final.

Versos necesarios

Hay versos que entran y salen como el aire que respiro, solo pasan así, sin mucho ruido.

Otros entran y revolotean en mi corazón animándome a creer en esos amores que tanto anhelo

Y la clase de versos que entran frío como la aguja de un catéter, que te bajan el animo, te debilitan, te lastiman, efervescen el estómago y se atoran en la garganta.

Estos últimos son los más mortales y los más necesarios para recordar lo frágiles y humanos qué somos.

Merezco un amor

Sé que en esta vida merezco más que un amor bonito, porque se que lo que doy es enorme, único e infinito.

Merezco un amor que me ame sin condicion, que sea capaz de escuchar mi historia sin juicios o duda de principio a fin. Un tipo de amor empatico que con el alma pueda ver.

Merezco un amor al que le corran los sentimientos por las venas, siendo buenos, malos, penas o tristezas, que tenga el valor, la humanidad y la vulnerabilidad de dejarlos ser.

Merezco un amor sin prejuicios, sin etiquetas, sin que tenga que ser validado por otros para ser; que no me pida hacerme chiquita para amoldarme a su expectativa o familia, que entienda que la relación no es una restricción de libertad, sino un taller de construcción de alas y vínculo de magia para vivir la vida, soñar realidades que algún día serán verdad.

Merezco un amor que sepa que en la relación somos espejo y maestro, donde aprendiendo evolucionamos y crecemos.

Merezco un amor que al ver la manera en la que la filantropía me invade, no pretenda frenarme.

Merezco un amor que mire todo este universo y no sienta temor de su grandeza, de su infinito acervo ni su luz, mucho menos de su obscuridad, por el contrario, sepa que siempre encontraremos la manera para juntos descubrirnos y brillar, ser lo que queramos ser y soñar.

Merezco un amor al que no tenga que explicar o pedir perdón del porque he derramado lagrimas de felicidad por recibir una simple flor, porque cada detalle conmociona mi sensibilidad, que las cosas más simples inundan mi alma. Que no necesito de cosas excesivamente costosas para ser feliz, porque hasta en las pequeñas cosas se encuentran los placeres de la vida como reír, amar, comer y soñar.

Merezco un amor con la ternura de una acaricia de la brisa del mar por la mañana, la belleza del cielo y la tentación de la noche. Un amor que recuerde mi té favorito, mis rituales, flores y canciones, mi color o lo que le gusta a ratos a mi niña interior.

Merezco un amor que sepa que no tendré días buenos todo el tiempo, que la ansiedad querrá sabotearme o mis heridas querrán hacer aparición, pero me esfuerzo por abrazarles con calma y amor para que puedan sanar sin temor.

Merezco un amor que entienda que a veces deseo estar sola o no deseo ir a un sitio y no porque no disfrute de su compañía o de socializar, a veces, así es como mi hipersensibilidad e hiperactividad vuelve a la normalidad.

Merezco un amor que se reinvente, que no se rinda, que no idealice, que en la enfermedad o en la inestabilidad de la vida no se aleje. Un amor que a la primera de cambios el miedo o el hastío no sean motivo para claudicar. Ningún mar en calma hizo experto a un marinero.

Merezco un amor, como el que yo ahora me tengo, un amor que está muy lejos de ser imposible, pero por sobre todas las cosas, merezco ser feliz y compartir aquella felicidad.

Merezco un amor imperfecto, humano de corazón, con la única motivación de dar y recibir todo desde el amor.

Encontrando Presentes.

“No tienes nada que hacer”

Hoy no me siento bien, definitivamente. No he podido dormir bien estos últimos días donde las introspecciones me han llevado a sensaciones insostenibles.

Al crecer analizando absolutamente todos los puntos es muy difícil dejarlo de hacer con la mayoría de las cosas y la vida. Constantemente te preguntas, analizas y cuestionas TODO.

Ayer precisamente platicaba con una amiga donde me habló de su vida como si me hablara justamente de la mía y lo que estaba sintiendo o viví.

De querer verdaderamente apagar el Switch de nuestro cerebro por un día sin preocupación , pero desgraciada o afortunadamente nuestra masa encefálica posee características neurodivergentes, no precisas de todas las características pero de las de mayor representación y eso de lidiar con ello ya es todo un rollo.

Porque no viene de hace unos días o años, sino de toda una vida que se forjó en nuestra sangre donde ser improductivo es totalmente desaprobado aunque fuere 5 min. Tuvimos padres donde si se nos veía algunos minutos sin hacer algo empezaban con frases como “si no tienes nada que hacer que estar allí sin hacer nada, ahorita te doy quehacer” o ponte a leer, a estudiar porque sacaste “9” y eso no es aceptable y cosas así.

Al final del día esa neurodivergencia nos ha beneficiado mucho pero también nos ha marcado en la misma magnitud, provocando detonantes de ansiedad con los que ahora debemos de lidiar.

Recurrentemente lo que salta a la mente es si realmente todo lo que estamos haciendo está bien (cuando la verdad es que lo que hacemos es increíble) muchas veces sabemos que es así sin duda pero aparece ese fantasmita.

Ayer fue el día que me toco hacerme esta pregunta, dejarla estar, fluir e invitarla a la puerta de salida, es agotador sacarla a veces.

A veces me siento como forest gump, cuando se puso a correr sin parar y cuando se detuvo fue como … “ok” todo mundo lo admiraba y seguía ya pero él no tenía ni maldita idea de lo que estaba haciendo y sucediendo. Así Justo sucede.

En fin…

Observa y analiza lo que admiras

Esta fue una pregunta que me dejó analizando un buen rato e indiscutiblemente tiene toda la razón.

Analiza todo tu entorno y personas. Enlista a todas las que admiras y como son en realidad.

Allí puedes entender qué clase de cosas buenas o malas tienes que trabajar en ti y aquellas que posees.

Yo me he puesto a pensar que cuando admiras a gente por cosas que lejos de ser benéficas resultan perjudiciales o que hacen daño a otros, no resulta algo de lo cual puedas vanagloriar.

Por ejemplo, yo no podría admirar a alguna persona o artista que tenga ausencia de valores primarios humanos, no se, me crea mucho conflicto. Tampoco sentir admiración o respeto por amigos que se conduzcan sin estos valores, o aquellos a los que se les aplaude comportamientos faltos de empatía, de tacto o responsabilidad.

Y ustedes ¿que y a quienes admiran?

Historia de Blue Monday

En historias para el #bluemonday (que me hizo comprar un helado de tiramisú) les voy a contar una de tantas historias que tengo y recuerdo.

Yo quería ser de chiquita Veterinaria para curar a todos los animalitos, pero cuando me mordió mi perro muy feo pues me dio miedo seguir ese sueño.

Casi en ese mismo lapso (5/6años) deseaba ser neurocirujana/oncóloga (para curar a mi hermano) quien en algún momento padeció de cancer y murió del mismo; ese sueño persistía pero… hablar de cualquier cosa relacionada con el cancer estaba prohibido (hasta apenas hace menos de un año) y este anhelo nunca pude compartirlo abiertamente.

Luego me gustó el deporte de clavados (9/11años), me esforcé muchísimo por ello, clases de gimnasia olímpica y luego natación en un mismo día; conseguí ser de intensivo y cuando todo tomaba vuelo a CONADE, comencé a presentar tendinitis frecuente, perforación del tímpano y la estatura ya no me ayudaba (porque alta).

La gastronomía siempre se me dió, un don heredado quizá; el costo de la carrera y las finanzas familiares estaban muy lejos de volverlo posible (12/13años).

De pronto surgió un amor innato por las ciencias de la tierra y psicología (11/16años); mi familia dijo que me moriria de hambre estudiando una carrera referente a ello y desistí.

Intenté medicina (17/18años) alguna vez que me llevaron al hospital en urgencias y vi sangre en tiempo real, casi me desmayo. No podía entender como toleraba verlo en videos o cosas así y en vivo no. Supe entonces que no podría ser médico por esa razón.

Estudié economía por sugerencia familiar y no me encantó, estudié psicología organizacional un semestre y sentí que era demasiado sencilla la carrera. Tecnologías de la información me resultó interesante pero no terminó de “enamorarme”, terminé en la contabilidad y finanzas que de cierto modo me gusta mucho y se me da con facilidad pero… mi corazón sigue anhelando intentar retomar esos anhelos, ¿Lo lograré? No lo sé, estoy en 1/3 de mi vida y muchos pensarían que ya se me está llendo el tiempo ¿Medicina intentarás otra vez? POR SUPUESTO (llegue o no a ejercerla) ¿Que pasara con las demás carreras? Espero que me dé la vida para cursarlas sin ejercerlas.

¡Qué suplicio!

Hoy he despertado de sobresalto y ando totalmente nerviosa, ansiosa, y me siento rara.

He despertado de sobresalto porque me he quedado dormida y me he despertado 20 minutos antes para la cita de Pakki en el veterinario. (Teníamos que llegar a tiempo porque es muy difícil conseguir cita ahorita)

Corrí, tomé mis vitaminas, ya no desayuné ni el jugo y corrimos al veterinario para llegar a tiempo. Ahora estamos aquí y me invade un tremendo nervio y ansiedad, sumada a la ansiedad que puedo absorber de Pakki.

Independiente a eso, las memorias de este lugar la última vez que visité no son del todo gratas, aquí fue donde estaban intentando mantenerla con vida con una gastroenteritis hemorrágica, yo estaba con el corazón en la garganta y evidentemente la impresión me estaba afectando.

Estar lidiando con estas memorias en este lugar es un trabajo interesante y poquito caotico a la vez. Por ello estoy escribiendo ahora. Ayer también fue un día caótico lleno de emociones y experimente altibajos emocionales. Todo un fin de semana híper emotivo.

Espero que tengan un excelente domingo. Les cielo con el alma.